Ψ Psic?loga
     Lola Salinas

ABC
Sexualidad

Abc de la sexualidad



Comprender qui?n soy y cu?les son mis necesidades en el ?mbito de la sexualidad me facilitar? orientarme y tomar decisiones acertadas, produciendome altos niveles de bienestar y confianza.

?Identifico y diferencio las sensaciones que tengo? ?Puedo poner nombre a esas sensaciones? ?Por qu? tengo esas sensaciones? ?Por qué me gustan determinadas cosas y otras no? ?Por qué hay situaciones que las vivo con tranquilidad y otras no? ?Por qué a todo el mundo no le gusta lo mismo que a mí? ?Por qué reacciono de distinta manera, dependiendo de factores como el estado de ánimo, el nivel de comunicación, el ambiente...? ?Por qué hay sensaciones (ej.: satisfacción, frustración, bienestar, placidez...), sentimientos (alegría, gratitud, inseguridad...) o pensamientos (anticipatorios, excluyentes, fantásticos...) que no controlo? ?Percibo todo lo que me sucede? ?Puedo percibir lo que le sucede a  la otra persona?

Este es un peque?o ejemplo de las cuestiones que me conviene  saber para comprender mejor qui?n soy y cual es mi 'personalidad' sexual.

El aprendizaje es una actitud vital



Si tenemos la capacidad y la actitud de aprender durante toda nuestra vida, nos mantendremos j?venes, flexibles, abiertos y con capacidad de adaptarnos y disfrutar de nuestro entorno. Si por el contrario, creemos que solo se aprende de j?venes, acabaremos creando una actitud r?gida e impermeable a las circunstancias, haremos muy dif?cil nuestra adaptaci?n al medio.

Adaptarse no significa someterse al exterior, significa comprender la realidad y desarrollar estrategias inteligentes y sanas para afrontar la realidad que nos toca vivir. En ese proceso de aprendizaje y adaptaci?n inteligente tomaremos decisiones que est?n encaminadas hacia nuestro bienestar y salud psicol?gicos, sociales y f?sicos.

Cuando compramos un móvil o un ordenador, podemos comenzar a utilizarlo con las prestaciones básicas. Para que nos resulte ?til basta una somera lectura del manual, quizás ni tan siquiera. Es posible, incluso, que con esas utilidades básicas nos conformemos y no queramos aprender más, aunque seamos conscientes de que limitamos nuestras posibilidades de disfrutar de todas las prestaciones de la tecnología.

Sabemos, sin embargo, que si queremos hacer más cosas, habremos de profundizar en la lectura del manual y en la utilización del móvil o el ordenador: probando y aplicando los conocimientos adquiridos. Tambi?n podemos guiarnos por 'expertos' (tutoriales, amigos, familiares, t?cnicos o comerciales) para que nos den las indicaciones b?sicas o nos ayuden a configurar y sacarle m?s provecho. Probablemente una dedicación de unas horas ampliaría mucho las posibilidades de sacarle provecho al nuevo "juguete".

Experiencia Sexual



Salvando las distancias, con la sexualidad sucede algo parecido. La mayoría de nosotros hemos aprendido a fuerza de práctica, prueba y error. Las prisas, la vergüenza, la timidez, la inseguridad, la falta de curiosidad, la conformidad, la aceptación de las situaciones, la comodidad, la rutina, la inseguridad, la falta de información, no dedicarle suficiente tiempo, etc., nos llevan a ignorar gran parte de lo que somos y de las posibilidades que tenemos para disfrutar(nos).

En nuestra sexualidad fenómenos como nuestra educaci?n, nuestras creencias sobre el sexo y las relaciones y nuestras vivencias anteriores nos condicionan, junto con otros aspectos, para que adoptemos conductas (respuestas) m?s o menos eficaces y satisfactorias en el ?mbito seuxal. Como ejemplo, las siguientes actitudes participar?an de esos condicionantes:

la búsqueda del placer sensual,
la gratificación de nuestra autoestima,
la comunicación de afecto,
la proyección de los sentimientos,
la participación de los deseos y las fantasías,
la vivencia de la intimidad,
la sensación de complicidad,
el reconocimiento de afinidad,
sentirnos comprendidos, atendidos y especiales,
la satisfacción de nuestra idea de belleza, etc.,

Personalidad sexual



La personalidad sexual es el fundamento de la satisfacci?n o insatisfacci?n sexual. La sexualidad, es una dimensión de nuestra existencia compleja y rica que se realiza, cobra realidad, a través de:  la experiencia de los sentidos: en sensaciones de placer, sensibilidad, relajación, tensión; a través de la actividad mental:  en creencias, pensamientos, fantasías e ideas y en la vivencia de los sentimientos  como alegría, pasión, gratitud.

Todo esto se experimenta sobre una base fisiológica y biológica como el cuerpo, y lo podemos comprobar en fenómenos que a nuestros ojos son más visibles o identificables, tales como una mayor sensibilización del cuerpo; alteraciones genitales; o en reacciones menos manifiestas pero no por ello menos importantes, tales como la actividad del sistema nervioso, las funciones neuronales, cambios  hormonales, etc.

Por lo tanto, en el ser humano, la sexualidad es una dimensión de su personalidad. En la sexualidad se incorporan todos esos rasgos de personalidad que le identifican como ser diferenciado (morfológicos, de inteligencia, de temperamento, motivacionales): timidez, extroversión, educación, creatividad, cultura, imaginación, vitalidad, salud, actitud ante la vida, habilidades sociales en las relaciones, etc.

El desarrollo de la dimensión sexual está motivado tanto por la búsqueda del placer y la satisfacción de la libido como por la satisfacción de otras motivaciones más complejas (comunicación, afecto, etc.).

La sexualidad de cada individuo es distinta, dependiendo de su propia personalidad y vivencias, de sus expectativas, sus características físicas y sus intereses.

Satisfacci?n sexual



La sexualidad de una persona será satisfactoria si existe un equilibrio entre los factores que integran su sexualidad, como por ejemplo: intensidad del deseo sexual, libertad de satisfacerlo, respuesta fisiológica y orgánica adecuada, expectativas afectivas y emocionales y su obtención.

Sin embargo, cuando existe un desequilibrio entre esos factores, debido a una carencia, una disfunción, un error en la educación, la ignorancia, una experiencia negativa, neutra o dolorosa, etc., éste provoca en el individuo una vivencia insatisfactoria de la sexualidad creando malestar, inquietud, inseguridad, frustración, dudas, temores, contrariedad, etc.

Un mayor conocimiento de nuestra sexualidad, nos proporcionará las herramientas adecuadas para gestionar las dificultades con las que en ocasiones tengamos que enfrentarnos.

Un mayor conocimiento de nuestra sexualidad, nos va a proporcionar una vivencia mucho más consciente, gratificante y satisfactoria.

Detrás de cada pequeño gesto, comportamiento y sensación hay una riqueza extraordinaria de creencias, pensamientos y actitudes que hemos ido construyendo a lo largo de toda nuestra vida o incorporadas a través de la cultura, de las que tal vez no somos conscientes. Creemos que es algo "natural".

Es importante conocer nuestro mundo sexual, no solo para resolver dificultades, sino para saberlo disfrutar.


©Lola Salinas2002